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Para asegurar la calidad del producto suministrado, Emahsa realiza a diario exhaustivos análisis que certifican la calidad y seguridad del agua potable. Cuando el agua de Emahsa llega a las casas es de absoluta confianza porque ha superado, por escrito, todos los controles que exigen las autoridades sanitarias de nuestro país, la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud.

¿Qué es el agua potable?

Tal y como la definen la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea, el agua potable es aquella que una persona puede beber todos los días, durante toda su vida y sin ningún riesgo para su salud.

¿Se puede beber el agua del grifo?

Sin duda alguna. El agua del grifo es potable, o sea, agua que pueden ingerir las personas sin riesgo para su salud.

¿Cómo se determina la composición del agua potable?

Para fijar la calidad que debe tener el agua del grifo, la Unión Europea, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, determina los límites de presencia de determinados componentes presentes en el agua. Muchos de estos no perjudican el cuerpo humano –algunos incluso aportan beneficios– y otros, sólo si están presentes en grandes cantidades.

Para definir los niveles de potabilidad, los investigadores toman como base el consumo diario de una persona a lo largo de su vida -2 litros diarios durante 70 años- con unos márgenes de seguridad muy elevados.

¿Cómo se asegura la potabilidad del agua que llega a los hogares?

Emahsa realiza análisis en continuo para detectar la presencia de  microorganismos y productos químicos indeseables, y para controlar otras  características como el olor, el color o el sabor. Así, se analiza la presencia de más de  sesenta parámetros de tipo microbiológico, químico, indicadores del tipo de  conductividad y pH, etc., y se controlan otras características, como el olor, el color y el  sabor.

Realizamos también, en continuo, análisis del cloro residual del agua de consumo en diferentes puntos de la red de distribución, para garantizar la presencia de una dosis mínima de este componente, como garantía sanitaria adicional.

 Al año, Emasagra realiza más de 94.000 determinaciones del agua suministrada.

Si el agua de mi casa tiene una apariencia, sabor u olor desagradable, ¿se puede beber?

El agua de consumo humano tiene en su composición sales y sustancias que le dan un  sabor y un olor particulares. Por lo tanto, que el agua tenga un determinado gusto y  olor no debe considerarse como indicador de agua no potable. De hecho, la mayoría de  los componentes que hacen que el agua tenga un aspecto, sabor u olor desagradables  no son dañinos para la salud.

No obstante, en el caso en el que, de repente, su agua salga sucia, con un sabor u olor desagradables, le recomendamos que se ponga en contacto con nuestro servicio de atención al cliente.

¿Qué es el cloro?

El cloro es el desinfectante de agua más utilizado en el mundo, por su efectividad y fiabilidad para eliminar todo tipo de microbios nocivos que puedan contener el agua, las tuberías de suministro o los depósitos de almacenamiento. El cloro que se añade al agua de consumo humano es una dosis mínima de garantía sanitaria –marcada por la legislación– no perjudicial para la salud de las personas. ¿Quieres saber más? (Enlace   a «Cloro», dentro de «Calidad».)

¿Qué es la dureza del agua?

El agua dura es aquella que contiene un alto nivel de minerales, en particular sales de  calcio y magnesio. Aunque otros minerales, como el estroncio, el hierro y el  manganeso, también contribuyen al endurecimiento del agua, lo hacen en menor  grado, ya que generalmente están disueltos en el agua en pequeñas cantidades.

 Las aguas duras no son perjudiciales para la salud, sino todo lo contrario: aportan un  porcentaje significativo de la ingesta diaria recomendada de calcio y magnesio, y  pueden prevenir la aparición de distintas patologías. ¿Quieres saber más?

El agua de mi casa tiene un sabor raro, ¿la puedo beber?

El agua del grifo contiene sales minerales y otros nutrientes que le suelen proporcionar  un sabor y un olor particular. Que el agua tenga sabor y olor no es un determinante de  su seguridad ni de su calidad.

 Para mejorar el sabor y el olor del agua, es recomendable depositarla a la salida del  grifo en una jarra de vidrio abierta, dejarla reposar durante media hora para que se  evapore el cloro e introducirla posteriormente en la nevera. El hecho de enfriar el agua  mitiga su gusto y olor a cloro.

 Asimismo, si le añades una gota de limón mejora su sabor.

Si el agua es natural, ¿por qué huele a veces el agua del grifo?

Cualquier agua procedente de la naturaleza puede contener sustancias que generan olor, pero que no suponen ningún riesgo para la salud.

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